martes, 30 de agosto de 2016

PA'NTRAR EN CALOR




Su tercer disco, “Pilladamente Tropical”, fue lanzado el año pasado y encierra “una sinfonía de canciones con distintas historias”. La banda que se formó para hacer covers, no solo fue dándole vida a un repertorio genuino, sino que también a una identidad musical. “Con el correr del tiempo fueron variando los músicos, y mutando el sonido”, cuenta el entrevistado, una de las voces principales. Actualmente deleitan a un público muy heterogéneo en edades, llevando consigo la “uruguayez” de los textos, acompañada por la base rítmica centroamericana que fue definiéndose con más claridad en estos últimos años, a través de distintos géneros. “Pa’ntrar en Calor” está haciéndose un camino en la escena musical de nuestro país, con un objetivo claro: “Tratar de llegar a gente que aún no nos conoce, o no nos ha escuchado nunca”. Un viernes cualquiera de agosto, y con el mate de por medio, Damián Dewailly tuvo la amable disposición de compartir una charla que transitó por distintos lugares.

“ASÍ SE FUE ARMANDO EL ASUNTO”

“Nació a fines del 2004, principios del 2005. Fue una iniciativa de Felipe Castro. En ese entonces Gastón Angiolini, Felipe y yo salíamos en la murga Falta y Resto. Yo venía saliendo en una banda que había formado con amigos durante los años anteriores. Queríamos hacer algo distinto a la murga. El nombre lo tiró Felipe, le surgió, y directamente quedó. Primero hacíamos covers de músicos que nos gustaban a los tres. No teníamos ninguna composición hecha para la banda. Hacíamos temas de Ruben Rada, Luís Alberto Spinetta, Charly García, etc. En su momento estaba Andrés Vázquez,  también murguista y guitarrista de la banda, que le daba un toque más rockero a las versiones. Él llamó a Federico Olmos, que fue el primer bajista, y luego llamé a dos amigos. Vinieron el percusionista, Nicolás Antunez, y también Lucas Lessa, músico y trompetista que estudiaba conmigo en la Universidad de Música. Ahí ya había una base de cuatro o cinco músicos como para juntarnos a ensayar y que sonara algo. Así se fue armando el asunto”.

¿CUÁLES SON LAS INFLUENCIAS DE LA BANDA?

“La influencia del nacimiento de la banda es la música uruguaya. Lo que se rescata aún de esos inicios son los textos, que siempre reflejaron el diario vivir de cada uno de nosotros. Por más que toquemos cumbia colombiana o salsa, la uruguayez se ve en las letras. Después, Ruben Blades siempre fue el propulsor de lo que son los textos y las bases rítmicas. De la música nacional, Ruben Rada, Eduardo Mateo, y Fernando Cabrera, ya nos venían marcando desde hace un tiempo. Con el correr del tiempo fueron variando los músicos, y mutando el sonido. Cambiamos de bajista, y guitarrista, se sumó un baterista, y un trombonista, y ya hubo dos pianos y un acordeón. Esto último hizo que surgiera la cumbia, tocada al estilo colombiano. Con patrones rítmicos distintos a lo que es la cumbia tropical uruguaya. Influyó también Juan Luis Guerra y el jazz latino, que algunos percusionistas de la banda ya lo venían tocando en grupos en los que habían estado. Eso nos permitió jugar un poco más musicalmente. Se fue juntando toda esa gran bolsa con estilos musicales, e influencias, a la que llamamos “Guiso”, como fue titulado nuestro segundo disco”.

AL ESCUCHAR LAS CANCIONES, ¿QUÉ ES LO QUE TE HACE DECIR “ESTO ES PA’NTAR EN CALOR”?

“Puede ser lo que dicen los textos, y los patrones rítmicos. Esos pueden ser indicios de que lo que está sonando es Pa’ntrar en Calor. En este tercer disco, Nico Antúnez que es el timbalero, fusionó el candombe con el songo, que es un ritmo cubano. Nos lo pasó para componer y armar una base rítmica armónica encima de eso. Esa rítmica no es muy tocada, y le llamamos “Candongo”. La apuesta coral no se asemeja mucho a la murga en realidad, pero dentro de las canciones se apuesta a que suenen varias voces. No se espera al estribillo para que aparezca el coro, si no que este ya aparece en las estrofas. Eso puede ser un detalle de la banda”.

¿CÓMO VIVIERON LA EXPERIENCIA DE GRABAR “PILLADAMENTE TROPICAL” EN ARGENTINA?

 “Fue alucinante. Nos hubiese gustado quedarnos una semana. Debido a las complicaciones, y a la situación económica del momento, fuimos un fin de semana, y grabamos diez horas cada día. Salir a otro país a grabar a uno lo motiva. Encima fue a un estudio como el Romaphonic, importante por el potencial que tiene. Después pudimos lograr lo que queríamos, que era grabar todo junto, y pocos estudios tenían esa posibilidad acá. Entonces cuidamos la calidad del sonido. Nos sacamos las ganas de hacer esa inversión y grabar todas las bases rítmicas, quedando prontas todas las estructuras de los temas. Acá grabamos con Martín Brizzolara, accesorios de percusión, pianos extras, solos, coros, y voces principales, que requieren más detalle en la ejecución”.

¿CON QUÉ SE ENCUENTRA LA GENTE AL ESCUCHAR ESTE DISCO? ¿LAS EXPECTATIVAS SE CUMPLIERON?

“Las expectativas se cumplieron. Aquella gente que no nos escuchó nunca se va a encontrar con una sinfonía de canciones con distintas historias, y con una fusión de ritmos tropicales. A mi entender con un muy buen sonido también, y una buena estructura musical. Va a oír algo distinto con la salsa clásica. Terminamos re contentos con el disco. Estamos en proceso de seguir presentándolo como lo hicimos a fines del año pasado en el Teatro de Verano, y ahora a mitad de año en La Trastienda. La idea es tratar de llegar a gente que todavía no nos conoce, o no nos ha escuchado nunca”.

SABIDO ES QUE VARIOS INTEGRANTES DE LA BANDA FORMAN PARTE DE OTROS PROYECTOS. ¿EN ALGÚN MOMENTO SE PLANTEARON LA IDEA DE METERLE DE LLENO A LA BANDA?

“Muchas veces. Lo que pasa que acá es muy difícil. Uno comúnmente no trabaja solamente de la música, o si lo hace es muy raro que puedas trabajar con un proyecto solo. Siempre estuvo la idea de dedicarle el 100% de nuestro tiempo a la banda, pero hasta el momento no hemos podido hacerlo. Es algo que estaría buenísimo, y ojalá en algún momento pueda llegar”.

¿CUÁLES SON LOS PROYECTOS QUE SE  VIENEN?


“En setiembre tenemos un show benéfico en el Mercado Agrícola, y vamos a tocar en un festival de la comparsa “Valores de Ansina”. En diciembre tenemos ganas de hacer algo callejero, ya que lo venimos haciendo siempre como despedida del año. Se está armando una agendita como para ir tocando todos los meses. Tenemos la intención de ir a tocar a Buenos Aires el año que viene, y también al interior del país. Esto último ya lo hemos hecho, pero hace un año y medio que no hemos vuelto. Hay ganas de tocar”. 

Escuchá el corte de difusión del último LP de la banda, "Pilladamente Tropical". 




 

viernes, 26 de agosto de 2016

LA BANDONGA 


Un proyecto que fue mutando en cuanto a integrantes e instrumentos, pero no lo que tiene que ver con constancia y dedicación. Desde hace 10 años, La Bandonga reúne un repertorio de más de quince canciones que ha transitado por transformaciones que fueron forjando su propia identidad. Hoy se encuentran abocados a presentar suespectáculo el próximo 3 de setiembre en la sala teatro de la Escuela Experimental de Malvín, con entradas agotadas. Las raíces latinoamericanas a nivel rítmico, sumadas a una impronta anglosajona proveniente del Rock And Roll, dan lugar a la mixtura que “degenera” a la banda, es decir, hacen que no caiga en rótulos y etiquetas referentes a un género musical en particular. Dos de sus integrantes, Marcelo Márquez y Marco Faller, cedieron parte de su tiempo muy amablemente en horas previas a un ensayo pautado. Son días de mucho movimiento para “La Bandonga”, y hubo varios temas sobre la mesa.


EL ORÍGEN

MARCELO: “La Bandonga nace hace como 10 años. Vengo de Murga Joven, y conocí a un amigo que salía conmigo en la murga “A Punta y Hacha”. Teníamos la misma forma de laburo, pero nos llevábamos medio mal. Mantuvimos la amistad pese a que la murga dejó de salir. Él integraba una banda, y yo otra. El tema de conversación entre nosotros era “Qué boludos que son los de mi banda”, a ambos nos pasaba lo mismo. Llegó un momento en el que nos miramos y dijimos, bueno, vamos a hacer algo juntos entonces. Él tenía unas canciones, y yo tenía otras. Se sumó uno de los pibes que salía conmigo en la murga, y conocí a un bajista en Valizas, y armamos lo que fue como el comienzo de La Bandonga. Arrancó con la necesidad de divertirnos. Nuestra intención no era salir a tocar urgentemente. Nos juntábamos a hacer música. En un momento, este amigo mío decidió irse a vivir a España. Antes de eso grabamos un demo para que quedara un registro de lo que estábamos haciendo. Ahí nos sorprendimos, y nos dimos cuenta de que lo que estábamos haciendo estaba bueno. Luego hubo varios intentos de volver a reformarla. Se paró, y se volvió muchas veces. En un momento, salía en la murga “Japilong”, y hacíamos peñas. Me pidieron que tocara unos temas míos, y sumé a un par de personas para eso. Empezamos con un formato acústico (guitarra, cajón peruano, etc),y de a poco se fue sumando más gente, hasta llegar a ser ocho integrantes. Eso fue entre 2013 y 2014, y nos movimos mucho, hicimos dos experimentales, tocamos en boliches, etc. Luego hubo cambio de gente, y de esa formación quedamos dos personas nada más, incorporándose ocho nuevas. Ahora se incluyeron vientos también, batería, etc”.

A RAÍZ DE TODOS ESTOS CAMBIOS, ¿HA MUTADO EL SONIDO DE LA BANDA?

MARCELO: “El sonido cambió. Se agregaron una cantidad de instrumentos al proyecto inicial. El quiebre más grande fue la inclusión de la batería americana, que le dio un sonido de banda. También, a la hora del sonido, cambia dependiendo de quién ejecute el instrumento. Cada uno de los que ha pasado por la banda, lo ha ejecutado de distinta manera, y poniéndole su sello personal”.

MARCO: “Hay chiches como el bandoneón en algún tipo de canciones. Eso está bueno porque le da un toque muy peculiar al sonido de la banda. A su vez, me retrotrae a algo que no se escucha muy a menudo actualmente. Ese instrumento atrapa un determinado rincón de la cabeza musical, que otras bandas no lo tienen. Se mezcla fácilmente con todos los demás instrumentos”.

¿SE IDENTIFICAN CON ALGÚN GÉNERO MUSICAL?

MARCELO: “La banda son canciones. Las canciones son de cualquier género. Hay una intención, igual. La música que hacemos tiene raíces de ritmos latinoamericanos como la murga,  el candombe, la cumbia, la salsa, aunque se toca rock and roll también, milonga, tango, ská. La guitarra eléctrica y la batería americana le dan ese toque anglosajón. No es lo mismo tocar un ritmo de murga con batería americana, por ejemplo. Es una mixtura. Recuerdo una frase de Kevin Johansen que dice sobre su música, y es: “soy un degenerado”. Nosotros tomamos lo que hacemos de esa forma, no tenemos género. Mucho de lo que hacemos puede sonar a murga porque la mayoría viene de ahí, y nos ha costado salir de eso. La banda está compuesta por gente de distinto palo, y eso se refleja”.

MARCO: “Hay canciones que tienen muchos años, y ya suenan de determinada forma. Más allá de la impronta que cada uno le va poniendo”.

EL REPERTORIO

MARCELO: “Fui el que armó la banda, y ya había un set de canciones, como 16 o 17. Ahora se está dando que gente que está en la banda, mecha sus canciones. La canción es una base. Después se van tirando los ritmos. Hay una idea inicial, pero capaz que la canción termina siendo otra cosa. He tocado estas canciones con 20 personas distintas. Con cuatro bajistas distintos, y cada uno le ha aportado su cosa a los temas, por ejemplo. Al final se arma como un mix de lo que le fue dejando cada uno al tema, y se va dando una transformación. Nos pasa con los vientos. Las canciones no estaban pensadas con arreglos de vientos, y se van inventando sobre la marcha”.

MARCO: “Tengo dos años en la banda. Cuando llegué. había canciones que se tocaban de una forma. Pero eso mismo fue cambiando a medida que fue entrando otra gente. Hoy estoy cambiando bajos que en un momento se tocaban de otra manera. La banda se tiene que amoldar a los nuevos arreglos que nacen a raíz de la implementación de otros instrumentos. Al haber ensayos separados de distintos instrumentos, siempre hacemos un ensayo general con toda la banda. Ahí es cuando te encontrás con todos tus compañeros, y surgen cambios. Hay una comunicación que se da con la mirada, al punto que parece que esas cosas se hubieran ensayado”.

¿QUÉ ES LO QUE SE VIENE EN LA AGENDA DE “LA BANDONGA”?

MARCO: “Estamos preparando un toque en la sala teatro de la Escuela Experimental de Malvin para el 3 de setiembre. Por suerte con entradas agotadas. Hay que aprovechar el envión. Creo que estas cosas se dan por rachas. Luego hay que empezar a darle paso a las canciones nuevas”.

MARCELO: “Hay un par de toques de acá a fin de año. Tratamos de coordinar los toques para estar todos juntos, y que la banda suene. Estamos grabando un video que en pocos días se va a compartir online. Hay proyectos de grabación. Quizás, para cerrar una etapa, estaría bueno comenzar  a grabar un disco el año que viene, para que las canciones queden registradas. La idea se habló entre algunos, y seguramente se concrete”.



martes, 16 de agosto de 2016

JORGE DREXLER - 12 SEGUNDOS DE OSCURIDAD - (2006)



Motivado por las consecuencias notorias de fama internacional tras haber obtenido un Premio Oscar a raíz de su canción "Al otro lado del río", utilizada dentro de la banda sonora correspondiente a la película "Diarios de Motocicleta"; el músico uruguayo, nacido en Montevideo pero que reside en España, pudo haber compuesto un álbum que incluyera canciones mirando hacia afuera, es decir, contagiándose de esa atmósfera de exitismo que lo rodeaba en un momento tan particular de su carrera. Sin embargo, cuando uno esucha "12 Segundos de Oscuridad", se encuentra con un disco introspectivo, marcado a fuego por la melancolía que descansa en las letras, y el pasaje por distintos sentimientos a medida que transcurren las pistas. 

Por las noches, el faro que se encuentra sobre la costa del balneario Cabo Polonio, ubicado en el departamento de Rocha, emite un haz de luz cada doce segundos, proporcionando la ayuda necesaria al viajero para guiarlo en el camino. El hecho de que el lugar no cuente con corriente eléctrica, acentúa la importancia de este fenómeno. Fue en este pueblito de pescadores donde surgió la idea de una nueva producción musical, al punto tal que ello se ve reflejado en el propio título. "Ahí se abrió el disco. Mi hermano Daniel me invitó a ir de vacaciones con unos amigos. Yo sabía que tenía que empezar a componer, y tenía ganas, pero no salía nada. Estaba tan metido en tantas cosas, y a la vez tan permeable a las influencias que me llegaban que necesitaba aislarme", confesó quien también es médico otorrinolaringólogo, pero la historia no termina allí: "Me alquilé un rancho para mí solo, y de repente me encontré...muy solo, sin nada que me distrajera. Entonces miré hacia adentro, y empezaron a salir las canciones. Ahí supe que tenía un comienzo", expresó en su momento al periódico argentino, Página/12. 

Se podría decir que a nivel estríctamente musical, se destaca la colaboración de Juan Campodónico en la producción, y el trabajo de otros integrantes de Bajofondo como Carlos Casacuberta y Javier Casalla. Como resultado, el sonido es en ocasiones similar al del grupo de tango electrónico, robándose la atención de los oídos la utilización del violín, y específicamente las mezclas en algunas canciones que conforman el repertorio. Cabe señalar que es en este LP donde por primera vez aparecen covers interpretados por Drexler, los cuales refieren a "Disneylandia", de la banda de rock brasileña, Titãs, y "High and Dry", del grupo británico de rock alternativo, Radiohead. En el primero participa Arnaldo Antunes, integrante de los creadores del mítico disco "Cabeça Dinossauro", y también se da la particularidad de que Pablo, el hijo mayor del concertista uruguayo, que en ese momento tenía tan solo cuatro años de edad, prestó su voz para esta pieza. Al tiempo que la versión del tema de los liderados por Thom Yorke es completamente acústica, y comprende a una milonga. Allí el único que aparece es el protagonista del álbum en cuestión. Según las palabras del hombre que hoy tiene 51 años de edad, el motivo que lo llevó a elegir dichas canciones pasa meramente por el agrado personal. 

Escribir más líneas sobre esta creación implica repartir elogios, ya que en él se ubican joyas como "Transoceánica", (utilizada como corte de difusión del disco), "La vida es más compleja de lo que parece", "Hermana Duda", "Soledad", (A dúo con la cantante brasileña, María Rita), y "Sanar". Artistas de la talla de Kevin Johansen, y Leonor Watling, actual pareja de Drexler, también dejaron su huella en este catálogo de melodías. 

Entrevistado por la Revista Rolling Stone (Edición de Argentina) en el año 2007, el artista reconoció: "Es el más emocional de mis discos. Ese año viví y sufrí constantes movimientos externos e íntimos". Habida cuenta de esto, la traducción puede llegar a ejemplificarse como una sobreexposición de sentimientos desnudados a través del plano artístico. Lo cierto es que sin importar bajo qué condiciones se hizo, vale la pena tomarse el tiempo de escucharlo". 


ESCUCHÁ EL DISCO COMPLETO:



sábado, 13 de agosto de 2016

MABELITA RODRÍGUEZ Y LOS ANTIGUOS





La necesidad de experimentar y encarar un proyecto con amigos. Dueño de un formato muy particular, que no descarta cambios, y se encuentra en pleno proceso de que las canciones “sigan rodando”. Desde el arranque primó la idea de que el repertorio oscilara por distintos ritmos, incluso dentro de la misma pieza musical. Las canciones que comenzaron a dar que primeros pasos desde los confines de una casa, en alguna azotea, o patio, comenzaron a tomar forma y color. La frescura de ese proceso de composición está intacta, y se puede percibir al escuchar a la banda en vivo.

INTEGRANTES: Maira Sepúlveda (Voz, coros y accesorios), Germán Aycardo (Guitarra, voz, y coros), Juan Pablo Risso (Guitarra, voz y coros), Brian Alfonso (Guitarra y coros), Lucas Pintos (Ukelele, voz, y coros), Claudio Diverso (Contrabajo y coros), Martín Alaníz (Percusión y coros), y Matías González (Percusión y coros).

¿CÓMO NACE MABELITA RODRÍGUEZ Y LOS ANTIGUOS?

LUCAS: Fui para Argentina, escuché bandas, me entusiasmé, me puse a escuchar música y me dije “Tengo ganas de armar algo”. Enseguida le dije a Maira porque tenía ganas de que estuviera una mujer, y le dije a Martín para que hiciera la viola. Después precisaba percusión, y enseguida pensé en Mati, y luego apareció Germán. Me rodeé de gente talentosa, y entonces el menos talentoso pasa desapercibido (risas)”.

GERMÁN: “Empezamos a ensayar en el 2013, y usábamos  la casa de Martín Mazzella. Comenzamos a laburar las primeras cuatro canciones que teníamos, que eran: “Sombrero”, “Gualicho”, “Sola”, y “Train to the mountain”. Esta última era una canción en inglés que compuso Pelusa con las pocas palabras que sabía. Ya no forma parte del repertorio de Mabelita, pero quizás resucite. Luego apareció “Bolero (A Rodolfo)”, que era una canción que cantaba Federico Boschnakoff, un querido amigo, en “Rodolfo y el club de la Bicicleta”. Junto con esa canción empecé a tirar unos bocados, y ahí comenzó a tomar color el acting en La Mabelita. La primera canción con arreglos fue “Sombrero”. Ahí metimos colchoncitos, porque antes cantaba todo Maira solamente”.

EL SONIDO

LUCAS: “De pensarla uno en la casa con la guitarra, después pasás a necesitar otros componentes. Precisás un bajo, y una percusión que tenga la llevada. Tampoco queríamos un proyecto tan grande como “Rodolfo”, que éramos como 15 personas. Ahora la vamos llevando, y somos siete, aunque no estamos cerrados a incorporar más gente. Estamos en el plan rodante de mutar. Queremos agregar un teclado, y otros instrumentos también”.

MATÍAS: “Hubo una mutación en el sonido de la banda. Las canciones pedían ese viaje. Viene un tema por un lado, y te salta a una cumbia, y vas necesitando ciertos instrumentos para lograrlo".

¿HA CAMBIADO TAMBIÉN EL PROCESO CREATIVO?

LUCAS: “Somos los mismos los que componemos, pero después el aporte es de todos. A veces yo tengo una letra, y Germán le pone una música. O él tiene una música, y después se le agrega una letra. Funciona bastante bien. Lo lindo es que se producen abundantes canciones, y fluye la creación. Actualmente tenemos 16 canciones”.

¿CÓMO SE VIVIÓ LA EXPERIENCIA DE TOCAR EN ARGENTINA?

LUCAS: “Personalmente no sabía lo que me iba a encontrar, porque era la primera vez que iba con un proyecto que no era la murga. Convivir tres días estuvo mortal. Nos vio pila de gente, y fuimos a lugares que estaban demás, y ya tenían sus movidas. Entonces de repente te encontrabas tocando para 70 u 80 personas. Habremos tocado como 10 o 12 veces acá, y ya estábamos tocando ahí. Pasamos precioso”.

¿EXISTE LA IDEA DE GRABAR ALGO?

GERMÁN: “Pensamos grabar algo no tan de estudio, si no de una tirada, encerrarnos y tocar. La idea es grabar un material para difundir. Los arreglos y los detalles que de entrecasa suenan bien, no se aprecia en el audio de los videos que tenemos. Nos gustaría grabar en algún estudio como Sondor. No nos lo pusimos como meta reciente, pero está en la cabeza. Paticularmente creo que el disco no rinde mucho, y es un negocio. Me parece más  productivo compartirlo por internet. Desde ahí fue que nació este proyecto, de ver otras propuestas y a otra gente que comparte su música desde ese lado”.

¿EN ALGÚN MOMENTO PIENSAN DEDICARLE TIEMPO DE LLENO A LA BANDA?

LUCAS: “A Mabelita me dedico como a las otras actividades. Siento que lo hago completamente en todos los lugares. Siento que me dedico a esto, a cantar canciones, y a compartir con gente que canta canciones. Siempre me devuelve mucho más de lo que doy”.

GERMÁN: “Si bien tengo otros proyectos. En un momento me gustaría dejar el laburo, y dedicarle tiempo a la música. En esta banda es donde pongo más de mí. Hago y deshago a gusto de todos. Hoy por hoy ensayamos los lunes, y sabemos que los lunes son de la banda. Se les da la prioridad que la banda necesita”.

LA AGENDA

LUCAS: “Este domingo 14 de agosto a las 20 hs vamos a tocar en La Quimera Hogar Cultural. Es una habitación grande, y vamos a estar desenchufados. El jueves 18 de agosto vamos a estar tocando en la Facultad de Arquitectura, y el viernes 9 de setiembre vamos a tocar en la peña de la murga “Correla que va en Chancletas”. La única finalidad es tocar y que sigan rodando las canciones”.

A continuación, una de las canciones que conforman el repertorio, titulada: "Alguien Contó". 






VISITÁ EL CANAL DE YOUTUBE DE LA BANDA: 
https://www.youtube.com/channel/UCaG47k7WZUDuekRMaD8sjDA



lunes, 8 de agosto de 2016

SENDA 7

Presentación del disco "Parte del Camino"  en la sala "Hugo Balzo" del Auditorio Nacional del Sodre.

“Amigos y hermanos que eligen compartir su música”. Así se define una banda que fue adquiriendo un formato distinto con el paso del tiempo, y hoy está compuesta por cinco integrantes en escena. Pablo Porciúncula (Guitarra y voz), Maximiliano Porciúncula (Voz), Germán Aycardo (Guitarra y coros), Bruno Castro (Bajo y coros), y Matías González (Batería y coros). Llevan adelante un rock alternativo que tal como lo indica este rótulo, pasea por distintos lugares a quien escucha el repertorio (Rock, Candombe, Murga, Reggae, Funk, Ska, etc), mixtura que ha sido “Parte del Camino”, como se titula su primer CD que estará disponible en disquerías a fines de agosto. En tiempos en los que “Buscándome”, corte de difusión del álbum, se puede oír en varios pasajes del dial radial, y luego de la emoción que les generó brindar su espectáculo el pasado sábado 30 de julio en la sala “Hugo Balzo” del Auditorio Nacional del Sodre, integrantes de Senda 7, tuvieron  la amabilidad de ceder parte de su tiempo para dar lugar a una linda charla.


¿CÓMO NACE "SENDA 7"?

PABLO: “Nace de la inquietud de las canciones que estaban en la casa de la mamá de Maxi, y mía. Allá en la mismísima senda 7, en el barrio 25 de Agosto, al final de la calle Fernando Menck, al norte de Colón. Con la excusa de un toque al que nos invitó una amiga en común, tuvimos que armar un repertorio de 20 canciones, y en el camino tuvimos la fortuna de encontrarnos con Mati (González) quien ya había compartido en murga “La Zafada” del carnaval de las promesas con Maxi. Edén Iturrioz fue el que nos hizo saber que era el jugador ideal para que las canciones levantaran vuelo, y se convirtieran en lo que habíamos soñado. De ahí en más, salir a tocar se transformó en un vicio. Admiramos mucho a Mati, y sus virtudes. Pero yo lo conocía desde que él era niño y jugaba para el club Libertad Washington de Baby Fútbol. Yo dirigía al cuadro en ese momento. No teníamos mucho vínculo pero ahí fue que me empecé a enamorar de una persona con unos valores hermosos, al igual que su familia. Ahí empezó a gestarse la Senda 7”.


¿CÓMO VIVIERON EL PROCESO DE SELECCIONAR CANCIONES PARA EL PRIMER DISCO?

PABLO: “Fue divertido. Ahí nos empezamos a pelear con Maxi, por ejemplo. (Risas). Seleccionar canciones es divertido, Es algo que queda perpetua en el registro de un primer disco para siempre. Se dio la injusticia de que algunas canciones a las que les tenemos mucho amor, tuvieron que quedar afuera de la lista definitiva para lograr un balance con el contexto de las canciones que sí quedaron. No queríamos tener un disco que tuviera cinco candombes, queríamos que tuviera un par de candombes, un par del género de Reggae, un par de Ska, e ir balanceando. De todas formas, las canciones que quedaron afuera de este primer disco son parte del camino, porque de hecho las tocamos en vivo”.


LA GRABACIÓN

PABLO: “Participaron 43 músicos en la grabación. Nos encontramos con la noticia hermosa de que los músicos uruguayos están re al alcance, tanto los más virtuosos, como los que a la vista pareciera que no tanto. Nos regalaron una enseñanza de simpleza y de compromiso con la causa, y eso dejó una huella en la banda. Aprendimos de cómo cada músico que fue a compartir le dedicó su tiempo, y se tomó el trabajo como si fuera algo propio. Entonces por eso cada vez que se nos presenta la oportunidad de compartir, no lo dudamos, y vamos de cabeza. Porque es una bendición que te inviten a grabar, a componer, y tocar, y a mirar una banda en vivo”.

PRESENTACIÓN DEL DISCO

PABLO: “Fue una jornada larguísima, pero que se pasó volando. Estaba todo a disposición por el gran trabajo de los técnicos que se esforzaron con mucho amor para que todo estuviera pronto cuando llegáramos. Técnicos que se despedían a las cinco de la tarde porque se tenían que ir, y ya habían cumplido su rol. Fue como un día de reyes, cuando te levantás y decís “Bueno, ta, jugamos a la pelota desde las siete de la mañana hasta las ocho de la noche”. Eso fue lo que pasó. Superó las expectativas, y  fue muy emocionante. Tengo un momento que me quedó grabado, que fue un aplauso de un minuto cuando salimos a escena, y se nos hacía dificilísimo para empezar a tocar, o a cantar, porque la emoción invadía de punta a punta. Ahí estaban las caras de nuestros hermanos, y nuestros amigos, así como también de gente que nos miraba como a sus hermanos y amigos, y eso es lo que está generando esta banda. Es hermoso”.

¿HAY MÚSICOS DE REFERENCIA EN LOS QUE SE ENCUENTRAN?

PABLO: “Son muchos. Aprendí a valorar y a admirar a los más chicos que yo. Venía con la idea de que aprendemos de los más grandes, y que los artistas con trayectoria son los referentes. En lugares como murga “La Zafada”, por ejemplo, aprendí a emocionarme y a admirar a chiquilines de otra generación. Descubrí que el swing también está ahí”.

LOS PROYECTOS

MATÍAS: “El disco sale a fines de agosto. En este mes tenemos varios toques por el interior del país. El viernes 12 vamos a tocar en el parador “Tío Roque” de la ciudad de Tala, y el sábado 13 vamos a estar en el restó “El Ciruelo” de Colonia del Sacramento. El sábado 20 visitamos Fray Bentos, y en setiembre se viene una gira de 10 días por Argentina. Vamos a llegar a lugares en donde han estado pidiendo nuestras canciones. También hay ganas de meter verano con la banda, y tocar. Las condiciones se van a ir dando. Sería una oportunidad hermosa para compartir”. 


Disfrutá del video de la canción "Parte del Camino", que da nombre al disco, filmado en la Sala Experimental de Malvín el 25 de setiembre de 2015.






lunes, 1 de agosto de 2016

"CUANDO QUISIMOS ACORDAR HABÍA UNA BANDA"

HIJOS DE HUMO





Desde los inicios con bandas como “Totem” y “Opa”, y “El Kinto”, entre otras, el género del “Candombe Beat” se ha instalado en la escena musical uruguaya. Así ha recorrido generaciones desde fines de los 60’ y principios de los 70’, siempre mezclando una raíz musical profunda que llegó a nuestro país como el candombe, con la música beat, proveniente de Liverpool, Inglaterra, teniendo como principal estandarte al exitoso grupo “The Beatles”. Un poco más acá en el tiempo, y con la intención de compartir su música, nace “Hijos de Humo”. Desde la ciudad canaria de Las Piedras, que respira candombe cada domingo con los ensayos de la Comparsa “Tribu Tambor”, el sonido del Rock And Roll se cuela entre chico, repique y piano. Andrés Oroño (Guitarra y voz), Marcel Pronk (Guitarra), Matías “Chavo” Izaguirre (Bajo), Santiago Recalde (Batería), Martín Decena (Teclados), Andrés Montiel (Tambor -Piano), Rafael Laguna (Tambor Chico), Pablo de León (Tambor Repique), y  Adrián Antunez (Tambor Chico), forman parte de un proyecto musical que pasó por un formato acústico en un principio, pero que ha mutado, y sigue tomando forma.

EL NACIMIENTO 

ANDRÉS: “A Pablo y a Santi los vi en la entrega de premios de carnaval, en el año 2012. Ahí ya tenía ganas de hacer algo con ellos. Después cada vez que me cruzaba con Pablo en el barrio Abayubá, le decía “¡Bo, tenemos que juntarnos!”. Había compuesto unos candombes. Un día le hablé, y no me dio bolilla. Luego coincidimos en el CLAEH, al que fuimos convocados para una capacitación, de la que participábamos referentes de diferentes colectivos de La Paz, Las Piedras, Canelones, etc. Ahí nos empezamos a cruzar con Santi, el Chavo (Matías), y Marcel. Un día converso con Santi después del CLAEH, y le dije que tenía ganas de mostrarle unas canciones. Hace un año atrás, fui un domingo para la casa de su mamá, Adriana, que siempre recibe propuestas musicales de cualquier tipo, y en una salita toqué  las canciones, y enseguida Santi armó la banda. Me dijo “Le ponemos unos teclados, y le agregamos esto y lo otro”, y cuando quisimos acordar había una banda, nunca lo imaginé. Primero se llamó a Martín (tecladista), y empezamos a ensayar en esa misma casa. También se sumaron Pablo, Rafita, que fueron los primeros tambores junto con Santi”.

¿CÓMO TRANSCURRE EL PROCESO CREATIVO?

SANTIAGO: “El que compone es Andrés. Luego en los ensayos surgen arreglos, y se da la cocina de todo”.

MARTÍN: “A medida que vamos tocando, van surgiendo cosas para aportar a las canciones. Las ideas las ponemos en práctica en el mismo momento que se nos ocurren. Cuando queremos acordar, ya está la mitad de la canción, después solo son detalles”.

MATÍAS: “En mi caso, a medida que fui entendiendo la dinámica de los ensayos, y entendí más la intención de los temas, me involucré más. Creo que eso nos pasó a todos. Necesitábamos conocernos para empastar”.

¿HAY ALGUNA CANCIÓN PREFERIDA DENTRO DEL REPERTORIO?

ANDRÉS: “Cuando nos juntamos hubo una iniciativa con prácticamente una banda hermana, porque la mayoría también forman parte de “La Negra Margot”. Ellos habían planificado grabar en Sondor, y hacer un video. Fuimos con La Negra, y grabamos dos canciones cada uno. El primer vínculo fue con “Sirena” y con “Van Templando”. Pero no hubo un proceso de elección sano de las canciones, porque no fue que escuchamos todo el repertorio y elegimos esas dos, si no que dentro de lo que había en ese momento, eran los temas que más gustaban”.

SANTIAGO: “El hecho de que hoy por hoy se haya sumado la batería, modificó un poco el perfil de la banda. Lo que estábamos buscando era darle ese perfil más “beat”, otra sonoridad y otro peso. Cuando uno escucha el candombe más puro, llega a cierto público candombero, pero queríamos tener más  llegada, y a su vez la batería amplía a nivel rítmico y melódico. Se aprovecha la percusión de otra manera, pero siempre teniendo al candombe presente. Hay un tema que estamos ensayando ahora que se llama “Hay gente”, que es el que más me gusta. Es un tema que es candombero, y en el estribillo tiene una melodía muy linda, pero le dimos una impronta cubana que encastra con el candombe”.

MATÍAS: “El tema que más me gusta ahora es “Hay gente”. Pero creo que tiene que ver con que es el más nuevo. Siempre me pasa eso con los temas que van surgiendo. Está bueno irse enamorando de todos”.

¿CUÁLES SON LOS REFERENTES MUSICALES DE LA BANDA?

ANDRÉS: “En mi caso no soy muy buen observador. Siento una referencia que es más intuitiva. No hay un estudio, o una observación de esos que para nosotros son cracks. Para todos Jaime Roos, Ruben Rada, Hugo Fattoruso, son grandes referentes. El resto escucha mucho “La Candombera”, entre otras cosas. Nos vemos influenciados por ellos. Son los pilares, y los inventores del Candombe Beat, que es lo que estamos haciendo. Hay una cuestión que tiene que ver con el barrio y andar en la vuelta. Veía mucho la pancada de la guitarra en Pablo Porciúncula, por ejemplo. Los gurises además compartieron el haber salido en una comparsa de Carnaval de las Promesas: “Muleques de Candonga”. Esa relación que tienen desde chicos se nota en lo musical. Ya hay una conexión que no sé si es musical o energética, que es muy hermosa y la disfruto. La atención está en otro lugar. Antes estuve en otros lugares que estaban viciados, de ver con prejuicios a otros artistas, o bandas. Acá eso no tiene lugar, y eso hace que naturalmente la energía fluya de otra manera”.


SANTIAGO: “Como referencia para una banda de este estilo, se fija en dónde nació. Para mí, la banda exponente de este estilo fue “Totem”. Soy de una cuna netamente candombera. De chico iba con mi viejo a ver “Candombe de Gala” en ese entonces. Eran los músicos de Yambo Kenia. Tocaban en un stand del Prado. Entre ellos, Eduardo Da Luz y Cheche Santos. De hecho, este último fue uno de los que estuvo más al lado de la carrera de Eduardo Mateo en su juventud. Hay una línea que sale de la escuela del candombe, y otra rama más moderna que es de “La Candombera” que fusiona el jazz con el candombe”. 

"Van templando" por Hijos de Humo.