miércoles, 7 de septiembre de 2016

CUATRO PESOS DE PROPINA




Dieciséis años de recorrido y búsqueda incesante. Muchos integrantes han pasado por la banda, y son varios los estilos musicales con los que hoy por hoy se identifica. Su popularidad continúa aflorando al igual que la madurez del sonido. Asimismo ha transitado por un largo camino desde aquel verano de 2006 tocando en la costa de Rocha, para luego dar lugar a su primer LP “Se está complicando” (2007), siguiendo con “Juan” (2010), y “Surcando” (2013). El presente los encuentra volviendo de una gira europea, y  preparando shows por nuestro país, así como también en Argentina, Brasil y Colombia. El proceso del cuarto disco está en marcha, para el que “no hay plazo”, pero la idea es grabarlo “el año que viene”. El saxofonista de “Cuatro Pesos de Propina”, Rodrigo Baleato, se refirió a los inicios del grupo, las influencias, y al proceso de composición de las canciones, entre otros temas que formaron parte de un momento muy ameno, en pleno Barrio Palermo, donde cada domingo, el sonido del tambor da paso a una pieza fundamental de la cultura musical uruguaya.

LOS PRIMEROS AÑOS

“Nace de la idea de tres amigos del liceo, que habían empezado a estudiar los instrumentos que tocaban, y querían formar una banda para desarrollarse a nivel musical. Ellos eran Gastón (Guitarra), Pablo (Bajo), y Emiliano (Batería), de la formación original. Estuvieron hasta hace muy poco, y siguen siendo amigos. De hecho hace unos días estuvimos tocando en Barcelona, y Emiliano nos alojó en su casa, ya que está haciendo un posgrado allá. El nombre surgió de una bobada en un boliche. Nos encantaría que la historia fuera más interesante (risas). Fueron a comer, y cuando salieron, uno de los amigos de ellos se llevó parte de la propina que habían dejado, y quedaron solamente cuatro pesos. Les dijeron “Bo, cuatro pesos no es nada”. Así que el nombre viene de un hurto. Ellos fueron trabajando en canciones, y las ideas eran muy locas y abiertas. Yo llegué a la banda cinco años después. En ese momento entré junto al bajista, y el percusionista, y otro saxofonista que ahora no está. La banda nos atrajo porque hacía una música muy “power”, y había muy buena onda en el grupo, además de mucha libertad a la hora de la composición. Era un proyecto que nos gustaba mucho para entrar. Cuando entramos se empezó a trabajar en serio para el primer disco “Se está complicando”. El verano de 2006 fue significativo para nosotros porque nos fuimos a tocar por Rocha, medio que a la deriva. Durmiendo en donde podíamos (carpas, casas de amigos, o a veces algún boliche nos conseguía lugar donde quedarnos). Fueron 19 toques en 20 días. Inclusive en “La Pedrera” tocamos tres veces en un mismo día. Eso nos dio mucha cancha, y ganas de seguir. Ya cuando volvimos a Montevideo la gente respondió bastante bien en toques chicos que hicimos. Ahí nos dimos cuenta que había gente que quería vernos, más allá de los amigos y conocidos. Desde ese año hemos ido a Rocha todos los veranos, alquilando alguna casa. Combinábamos la posibilidad de seguir tocando, y vacacionar juntos al mismo tiempo”.

TENIENDO EN CUENTA LA MIXTURA DE ESTILOS MUSICALES QUE INTEPRETAN. ¿CUÁLES SON LAS INFLUENCIAS MUSICALES DE LA BANDA?

“Hay diversidad absoluta en la banda, y consumo de música totalmente distinta. Todos los compositores uruguayos de música popular han pegado fuerte (Alfredo Zitarrosa, Ruben Rada, Jaime Roos, Eduardo Mateo, “El Príncipe” Gustavo Pena, etc). Buitres fue gran influencia para el guitarrista, La Abuela Coca para el bajista, y La Vela Puerca y No Te Va Gustar también forman parte de nuestras raíces. Diego, el cantante, es argentino, y viene con todo el rodaje de Charly García, Luís Alberto Spinetta, y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, por ejemplo. Además estudió piano clásico en un conservatorio;  el trompetista y yo tocamos en la Banda Sinfónica de Montevideo, el pianista ha recibido mucha influencia del Hip Hop, Jazz y Funk. Hay una apertura total a los estilos. Después cuando querés hacer algo propio, cada uno puede aportar desde distintos lugares. Siempre teniendo criterio para mezclar todo y que sea funcional. Hace un tiempo empezamos a hablar de respetar lo que la canción nos sugiere. Pero la música es libertad absoluta, y en ella se ha hecho de todo. Nunca estuvo eso de “este género no está rindiendo”, porque lo que importa es que lo disfrutes al momento de tocarlo. Hay mucho de exigirse en el momento de tocar. A mí me pasa de estar tocando un arreglo hace 7 años, y de buscarle una evolución. Siempre el espectáculo está variando. Estamos tratando de producir los shows. Eso te hace estar más atento porque se cambian cosas, y no es lo mismo de siempre. Para el público eso es importante también, porque seguro que recibe lo macro de algo fresco y nuevo”.

EL PROCESO DE COMPOSICIÓN

“El primer disco (“Se está complicando”), ya estaba tocado en vivo, y se llevó al estudio. El segundo (“Juan”), se produjo en el estudio, entonces ya tiene cosas que no pueden tocarse en vivo. El tercero (“Surcando”), fue preparado para grabar, y se laburó haciendo una maqueta, y en eso trabajamos un año entero. Todos los músicos aportaban sus ideas, pero ese primer proceso se hizo desde la computadora, hasta que luego se llevó al estudio. Para este cuarto disco estamos componiendo casi todos. La propuesta es distinta. Casi siempre el comienzo en el proceso de composición salía desde Diego, y ahora eso está cambiando. Vamos a ver qué es lo que vamos a seleccionar. Luego la producción de los temas es de todos. Siempre estuvo la opinión de todos sobre todos, y eso es lo que le da riqueza a lo que hacemos. Tampoco nos casamos con ningún funcionamiento de trabajo”.

¿SE ESTIMA ALGUNA FECHA PARA LA SALIDA DEL PRÓXIMO DISCO?

“No hay un plazo. Tenemos que sacar un espectáculo nuevo para el año que viene. No quiere decir que grabemos sí o sí, pero esa es la idea. Queremos empezar a trabajar desde febrero con un espectáculo y un disco nuevo a futuro. Hay que ver qué hacemos. Porque hoy por hoy hay bandas que sacan dos o tres temas en la web, y no graban un disco”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CUATRO PESOS DE PROPINA” PARA VOS, TANTO EN LO HUMANO COMO EN LO ARTÍSTICO?

“Hoy en día a nivel artístico no lo es todo, porque sería un problema. Siempre hay que estar nutriéndose de distintas cosas, inclusive para volcarlo dentro de Cuatro Pesos de Propina. Nos pasa a todos. La mayoría tienen proyectos aparte. Es un grupo humano muy unido. Para darte un ejemplo, me estoy mudando, y los gurises son los que me están ayudando a cargar las cosas. Compartimos cumpleaños, asados, etc. Somos como una familia grande. Las parejas nuestras son amigas entre sí también. A nivel musical nos está yendo bastante bien. Acabamos de volver de una serie de toques por Europa (España y Alemania), y ya tenemos planificado seguir yendo hasta el 2018 inclusive. Hay una perspectiva de laburo que está buenísima, y es un proyecto al que hay que darle lo que se merece”.

LOS PROYECTOS VENIDEROS


“Este viernes 16 de setiembre tocamos en Vorterix (Buenos Aires),  junto con La Tabaré. Es algo increíble para nosotros, porque es una banda que nos influenció un montón. Al siguiente fin de semana, seguramente vamos a visitar distintos lugares del interior (Tacuarembó, Melo y Treinta y Tres). Luego nos vamos para Colombia, a una feria de productores y managers de Latinoamérica. También hay un proyecto de toques por Brasil en diciembre”.